22 septiembre, 2011

Temperamento y Apego



Una investigación realizada por la Universidad de Maryland, donde se siguió a 84 bebes desde el nacimiento hasta los 2 años, arrojó que, los bebes con un temperamento irritable y con un apego seguro con sus madres son más sociables que los bebes irritables con un apego inseguro, además, estos últimos tienen mayores dificultades para explorar el ambiente e interactuar con personas y objetos.

Así cobra especial relevancia en estos niños, toda acción que fomente un apego seguro, por ejemplo, conociendo y aceptando a las diferencias individuales del hijo para responder de forma sensible y oportuna.


Fuente: Brandi Stupica, Laura J. Sherman, Jude Cassidy. Newborn Irritability Moderates the Association Between Infant Attachment Security and Toddler Exploration and SociabilityChild Development, 29 August 2011

17 septiembre, 2011

El papel del apego en la crianza


El termino apego surge de la teoría de Bowlby, que intenta explicar como una relación inicial contribuye al bienestar psicológico o a la psicopatología posterior. Desde esta teoría, apego  alude a un patrón de interacción emocional y conductual  que se desarrolla en el tiempo (desde 6 meses), a medida que el lactante y el cuidador interactúan, especialmente  en el contexto  de las necesidades del bebe y sus peticiones de consuelo y atención.

El bebe esta predispuesto biológicamente para usar al cuidador como refugio de seguridad mientras explora el medio ambiente. Cuando él se sienta amenazado buscará al cuidador para que le consuele. La forma de responder de ese adulto determinará el tipo de relación de apego. Al terminar el primer año, la historia de esta relación le permitirá al niño anticipar las respuestas del ese cuidador  a sus peticiones  y reaccionar de acuerdo a sus expectativas. Por ej. Cuando el bebe llora después de una caída,  o porque tiene hambre  ¿qué hacemos? , lo dejamos llorar y que espere  a que  estemos desocupadas, le decimos que se pare y no llore, o vamos y le hacemos cariñito donde se pegó o lo alimentamos cuando pide su alimento.

  Ese “que hacemos” no sólo determinará la relación sino también representaciones mentales de sí mismo , de los demás  y de la relación entre su yo  y el otro.  Por ej. Si el cuidador no está disponible o solo de vez en cuando, con un patrón inconsistente, o rechaza al bebe que ha solicitado contacto, el bebe aprenderá a no buscar contacto cuando siente angustiado. Este bebe tendrá una forma de ver a los demás  como poco confiables y rechazadores y así mismos como no merecedor de  cuidado confiable y sensible.  En cambio una madre o cuidador sensibles,  brindan consuelo cuando es solicitado y su bebe la buscará cuando sienta angustia y el contacto con ella lo tranquilizara. Estos bebes verán a los demás como seres confiables y compasivos y a sí mimos como merecedor  de ese tipo de atención. Esto es lo que llamamos apego seguro.

La investigación ha demostrado que el apego seguro durante la infancia predice aspectos de desarrollo social  durante la niñez y adolescencia, tales como la empatía, competencia social (mas altos),  y problemas de comportamiento (menos). El apego seguro también predice resultado de desarrollo mas óptimos incluso influyen en el curso del desarrollo biológico incluyendo el desarrollo del cerebro.

Ps. Carolina Gonzalez E.


Fuente: Egeland B. PHD., 2004

13 septiembre, 2011

Sabias qué....¿Un bebe ya puede distinguir un estimulo doloroso a las 37 semanas de gestación?



Se realizó una investigación con bebes prematuros donde evaluaron su actividad cerebral y la respuesta era indistinta tanto para el contacto como el dolor, pero desde la semana 35 esto cambia de un momento a otro. Junto a otros datos se ha hipotetizado, que desde las 35 a 37 semanas es un tiempo determinante en el desarrollo de los bebes ya que se establecen las principales conexiones neuronales entre las diferentes partes del cerebro. Se piensa también, que esto los prepara para la separación de la madre.

Esto inevitablemente nos hace pensar en la importancia de evitar cualquier tipo de factor de riesgo para poder llevar el embarazo a término ya que cada día es determinante en el desarrollo de ese bebe.

11 septiembre, 2011

Reflexion sobre la crianza con apego


Si bien la maternidad está llena de momentos increíblemente magicos, también esta acompañada  de frustraciones, sobre todo si eres madre primeriza y todo el mundo te dice que hacer. Son esas frustraciones y mi interés en la primera infancia, lo que me ha llevado a investigar más  sobre la crianza  y el ser padres. Creo que nos llenamos de frustraciones  debido a ideas preconcebidas  y rígidas sobre cómo hacer ciertas cosas con los hijos, que en realidad no funcionan, porque  van en contra de la naturaleza, en contra de las necesidades de nuestros hijos y en contra de nuestros propios deseos. Todos hemos escuchados ideas como; No lo tomes mucho  que se te va acostumbrar…, una vez que le aguantas una…. No los mudes tan seguido  o si no después no aguantan nada con el pañal sucio….  Déjalo llorar un rato le hace bien para los pulmones y etc etc...

 Quizá la mujer de mi generación (30- 40’) se sienta identificada.  Yo como madre y psicóloga apuesto por la crianza con apego, crianza natural, o crianza instintiva o como quieran llamarle. Desde los relatos, la investigación  a mi propia experiencia me doy cuenta que los niños son más sanos y felices  y por tanto los padres también.

 Creo que es necesario dejar en claro que el apego no se refiere a tener a los niños todo el tiempo encima, ni  a sobreprotegerlos, ni tampoco se refiere necesariamente  al contacto físico, sino a un  tipo de relación que se establece.  El apego, tiene que ver con una necesidad biológica  inherente al ser humano que le permite relacionarse, comunicarse y protegerse, y por tanto sobrevivir y desarrollarse. Para que se desarrolle un vínculo de apego necesitamos que sea una relación estable en el tiempo, constante y muy importante, que regule el estrés que presenta el niño. Este estrés puede relacionarse con sus necesidades tanto fisiológicas como emocionales. 

 Mucho se habla del apego pero lo importante es establecer una relación de apego seguro con el niño,  en donde se está cerca , se le contiene, protege y calma  frente  al estrés y por otra parte también  se facilita la autonomía y la exploración, actuando el cuidador como una base segura.   Entonces la buena crianza está en saber cómo, ser constantes y predecibles en la forma en se alivia el malestar de los niños. 

 Para poder captar estos malestares es necesario tener respeto por nuestros pequeños. Una relación basada en el respeto es fundamental y no solo me refiero al respeto padre hijos sino también al revés. La necesidades de los niños son igual de importante que las tuyas, ellos necesitan sentirte cerca, jugar contigo, hablar  y que tú te intereses genuinamente  en su forma de conocer el mundo, en el fondo que estés física y mentalmente disponible para tu hijo.



Ps. Carolina González E.


http://www.wix.com/psicologaapego/bebesfelicespapasfelices
(publicado en la página web)

10 septiembre, 2011

Cambiemos la forma de criar y cambiaremos el mundo…


Esta frase que no es mía  pero me representa, me llena de energía para compartir con ustedes información que nos ayude a criar de una forma más amable. ¿Cómo?  Se preguntarán. Primeramente cambiando la forma en que percibimos a nuestros niños; no sé en qué momento o por qué,  a los niños se les satanizó  y el objetivo de la crianza se relacionó mas con dominar, moldear a los gustos, necesidades y expectativas de los padres que a otra cosa.  Creo que es fundamental  dejar que los niños sean solo niños, seres humanos en desarrollo,  respetando que tienen sus propias necesidades, gustos  e intereses y que pueden ser  o no como los tuyos. Es increíble que lo relacionado con  los niños se suele  tomar como poco importante, se minimizan sus emociones,  sus peticiones y sus necesidades de contacto físico de atención. ¿Cómo te sentirías, si tu pareja de quien se supone  tú esperas ciertas cosas,  te ignorara cuando le pides algo, o se riera y te dijera ya se te va a pasar?.

Resulta más saludable para el desarrollo de nuestros hijos que nos detengamos a conocer sus gustos, qué los motiva, qué los molesta o estresa y qué los calma. Seamos conscientes, consistentes, respetuosos con sus penas,  ellos no te van a pedir lo que no necesitan. Yo sé, a veces es difícil, sobre todo cuando estamos cansados o enfermos, pero si nos damos un momento, si nos agachamos y  los miramos, les preguntamos y les decimos por ejemplo,  ¿estás triste?, ¿necesitas un abrazo? y le das un momento, ese niño va a ser mas cooperador y te va resultar más fácil seguir con tus tareas.  Si simplemente no puedes, ponte un time out: retírate momentáneamente del lugar, respira, pide ayuda (ojo, esto lo recomiendo sólo para los padres). Insisto cambiemos la forma de criar, por favor no pidamos independencia a niños de 1 año, por ejemplo pedirles que no lloren  cuando los papás lo dejan en la sala cuna, claro que va a llorar, si te necesita, ellos no saben de tiempo, ponte en su lugar.  Con el tiempo tu hijo va ser cada vez más independiente, va a poder controlarse sin patalear, va ser cada vez más cooperador,  siempre y cuando él sienta  que estas ahí, que lo consuelas, lo calmas, que eres predecible, que  sabe que esperar de ti y que lo acompañas e incentivas a explorar el mundo. Al criar de forma respetuosa, cariñosa y  atenta,  estamos formando adultos con esas características.  Seamos más comprensivos, estemos más accesibles a preguntarnos qué les sucede y criaremos a personas más empáticas, menos agresivas,  y sobre todo más felices.¿Crees que es una buena idea para empezar a cambiar el mundo?

 Carolina Gonzalez E.
Psicóloga

05 septiembre, 2011

Información

Las madres que poseen mayor información sobre el desarrollo de sus hijos son más asertivas para responder frente a las necesidades de estos, en cambio las madres que tienen expectativas imprecisas sobre el desarrollo de sus hijos tienden a ser más violentas. Adicionalmente se ha descubierto que existe una alta eficacia parental, relacionada con el conocimiento de las particularidades del hijo ya que también permite responder de forma sensible.

Fuente: Sanders y Morawsca, 2005